Citas médicas en el confinamiento


Durante el confinamiento, muchas citas médicas se retrasaron y otras pasaron a ser telefónicas.

En mi caso, al cabo de dos meses necesité la revisión de mi médico del dolor debido a que éste se intensificó.

Cuando hablo de las consultas en el confinamiento no me refiero solo a las consultas que tuvimos cuando estuvimos confinados. Creo que habrá un antes y un después en el tipo de consultas y en mi hospital dan la opción de hacer la consulta de manera no presencial actualmente. Pero no todo son ventajas.

Personalmente, cuando todas las consultas eran presenciales, muchas veces me costaba llegar a la consulta. Debido a ello, quedaba exhausta y los siguientes días estaba mal. Eso producía que evitara algunas consultas, como el oculista, por ejemplo.

Personalmente, no hay blanco ni negro. Cada tipo de consulta tiene sus ventajas e inconvenientes y, sobre todo, depende del tipo de consulta y también de la capacidad del paciente para ir presencialmente.

Lo primero de todo dependerá de si es necesario que el médico te explore o del tipo de consulta. No es lo mismo una revisión de la medicación o una consulta en las que sea necesario que estemos presentes.

En mi caso, hubo tanto consultas presenciales como telefónicas. Las telefónicas fueron para una revisión de la medicación de una Unidad del Dolor, como he comentado, y una revisión psiquiátrica por mi médico habitual.

Ambos médicos son increíbles y muy atentos. He leído comentarios donde hay pacientes que afirman que les falta alguna cosa en las consultas telefónicas pero en mi caso no fue así.

Lo que sí pensé que, a lo mejor, con las sesiones psiquiátricas, sería importante que el profesional pudiera ver tu expresión facial. Es verdad que los pacientes con enfermedades crónicas podemos fingir que estamos mejor de lo que realmente estamos, o al menos yo tengo la capacidad de fingir mis sentimientos aparentando que estoy bien. Pero sí que es verdad que creo que sería interesante que el profesional viera nuestras caras ya que la expresión facial es muy importante y realmente podría detectar alguna señal que detectara cómo estamos realmente.

Respecto a lo demás, estas dos consultas fueron más cómodas para mí. No tuve que desplazarme a ningún sitio ni estar sentada en la consulta, que es lo que provoca que los días siguientes esté peor. Además, pareció que fueron más rápidas, más directas, y eso me gustó.

Las consultas presenciales que tuve fueron con un podólogo y con un reumatólogo que no conocía. ¿Por qué fueron presenciales? Porque tanto uno como el otro tenían que explorarme y, en el caso del podólogo, hasta realizar una pequeña intervención. Por tanto, por mucho que hiciéramos, no podía operarme a través de la pantalla o el teléfono.

Las consultas presenciales han tenido que adaptarse: mamparas protectoras, mayor distancia en la sala de espera, reducir el tiempo de espera para que haya menos personas, avisar que seamos puntuales, llevar mascarilla, gel hidroalcohólico, etc.

Los ojos han pasado a ser el centro de atención tanto para los profesionales como para los pacientes. Debido a la mascarilla es la única forma de comunicarnos de manera facial.

Realmente creo que habrá un cambio respecto a las consultas. Antes ya las aseguradoras privadas estaban empezando a implantar las consultas a través de aplicaciones; esos anuncios que vemos donde una persona tuerce el tobillo y enseguida realiza una videollamada con un profesional sanitario. No creo que lleguemos a ese extremo ya que es muy difícil infraestructuralmente, pero sí que tendremos que seguir una buena temporada con las llamadas telefónicas a los centros de salud o con algunas citas telefónicas.

Aunque personalmente, creo que la consulta presencial no podrá ser substituida, pero sí que en este aspecto la telemedicina podrá complementar y ayudar tanto a profesionales y pacientes, sobre todo a pacientes crónicos que tenemos consultas habituales o pacientes con dificultades de movilidad como es mi caso.

 

Espero poder ver qué ocurrirá en un futuro, pero deseo que todo lo que se haga sea para mejorar en todos los niveles.

Que paséis una buena semana,

Mi Dolor Crónico.


"La inteligencia es la habilidad para adaptarse al cambio". Stephen Hawking

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